Que jodidas ganas tengo de destrozarte con letras, de verdad quisiera que todas calleran en tu espalda como alfileres que dejan marca. Que ganas de verdad de hacerte daño, así como me lo hiciste.
Si no fuera un hombre cobarde, cosa que me congratulo de ser, porque no todos los hombres lo aceptan, porque no a todos les gusta aceptarlo. Yo si. Soy un cobarde y lo admito con la cabeza agachada.
Tuve una mujer que desperdicié en el limbo.
Tuve a otra que me desperdició en lágrimas.
A ninguna de las dos tengo ya, a las dos las amé como un incrédulo loco que sostenía que el amor existe. Y ahora estoy cierto de que no, que no es verdad.
Soy un perdedor cobarde por haberlas perdido a las dos. Y haber escrito esa línea realmente me tiene al borde de la locura, deseo explotar y sé que lo haré tarde o temprano. Por hoy, que tengo tanto trabajo (siempre me lo busco, aunque no lo tenga) sólo alcanzo a pensar en una cosa: Tengo que aceptar. Escribirlo. Dejarlo pasar.
"De haber estado, quizá me hubiera perdido"
Así me dijiste, después nunca te volví a ver.
Que pena que no naciste española, de hacerlo, hubieras sido Niña Pastori...
Que pena...
Radio Grosero - Dublán
Hace 8 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario